[NOTA] Capitalismo y malestares sociales: a propósito de la visita de Craig Calhoun

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[NOTA] Capitalismo y malestares sociales: a propósito de la visita de Craig Calhoun

Gabriel Otero

Por Gabriel Otero

El día 23 de julio de 2014 se realizó la primera COES Lecture, a cargo del sociólogo estadounidense y Director la London School of Economics and Political Science, Craig Calhoun, cuyos temas de investigación sobre el cosmopolitismo, las desigualdades y los movimientos sociales en las sociedades contemporáneas, comparten el interés por el estudio del conflicto y la cohesión social.

Un elemento central tratado por Calhoun en la conferencia, refiere al periodo de fragilidad económica del cual todavía no logra componerse el sistema capitalista, provocada por la crisis financiera de 2008. En efecto, una interrogante sobre aquello implica considerar hasta qué punto el capitalismo puede causar, o en su defecto, moldear los fenómenos sociales que aparecen como conflictivos: segregación urbana, problemas ambientales, mercados informales, precariedad del empleo y disminución de la solidaridad social, entre otros.

La idea de que el capitalismo es un sistema económico extraordinariamente eficiente para la generación de riqueza resulta ineludible. Sin embargo, según Calhoun, gasta todas sus energías en orientar la economía en torno al crecimiento. Un crecimiento que produce bienestar y, al mismo tiempo, distribución inequitativa del ingreso, que se asocia con grandes beneficios y dramáticos costos, que fluctúa entre rupturas y regularidades. En efecto, haciendo alusión a Karl Polanyi, el autor menciona que el capitalismo se envuelve en un doble movimiento, donde el crecimiento económico afecta la vida social, a través de constantes periodos de desestabilización y reconstrucción. En síntesis, un capitalismo que en el camino genera ganancias sostenibles y costos que se traducen en malestares.

Este capitalismo, que en su tránsito gatilla crisis y conflictos sociales, traduce en los malestares sus más profundos antagonismos. En su marcha erosiona la solidaridad y trastorna las redes sociales interpersonales que ayudan a enfrentar los problemas de nuestra época, y que permiten generar cohesión social en distintos niveles de la sociedad. En este punto cabe preguntarse sobre las opciones que tenemos como sociedad, y, particularmente, sobre quiénes se hacen cargo de los costos asociados al sistema capitalista.

Por un lado, puede ser que los filántropos y las organizaciones no gubernamentales ayuden a mitigar algunos de los aspectos periféricos adscritos al problema, pero, por otro, no se traducen en alternativas sistémicas al capitalismo. En efecto, hasta ahora no hemos tenido soluciones sistémicas exitosas, sino más bien alternativas locales que han bloqueado características marginales del capitalismo, pero que no aparecen como opciones concretas al mismo.

Para Calhoun la respuesta más bien radica en el fortalecimiento y reconstrucción de las instituciones basales de la sociedad contemporánea, que permitan generar cohesión social. En suma, resulta necesario preocuparse en distribuir equitativamente los servicios básicos para la subsistencia humana: escuelas, hospitales, lugares de acogida, etc. Estos desafíos institucionales hablan de la importancia en rescatar y traducir los contenidos que están detrás de los malestares. Después de todo, si el éxito del capitalismo erosiona dimensiones sustanciales como la cohesión social, resulta imposible pensar su desarrollo futuro sin hacerse cargo de sus costos. Podría decirse que el capitalismo está en problemas.

Tal parece ser que no nos hemos preocupado por estudiar los malestares, los efectos del capitalismo en distintos niveles, las relaciones directas que afectan la cohesión social. Cada uno de los lados, niveles de cohesión social, micro/macro sociales que vinculan redes inmediatas con redes globales. El problema científico de todo esto, es que si no entendemos las perdidas, los malestares, el conflicto y la emergencia de cohesión social, no podremos hacernos cargo de los costos del devenir capitalista. Para ello, las respuestas no siempre están en las crisis, en los riesgos, sino en los distintos niveles donde se perturban las comunidades locales, que presentan un potencial de conflicto ineludible y necesario.