[REPORTAJE] Censo 2012: las siete razones del INE para no llamarlo censo

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[REPORTAJE] Censo 2012: las siete razones del INE para no llamarlo censo

Publicado en La Tercera

El 24 de septiembre 2014

“La información levantada durante 2012 no cumple con los estándares mínimos para ser considerada un censo”. Así de drástica fue ayer la directora del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), Ximena Clark, en la conferencia de prensa a través de la cual entregó las conclusiones de la auditoría que se efectuó a las bases de datos del Censo 2012, que mostró falencias en tres variables centrales del proceso: demográficas, socioeconómicas y de vivienda.

El periplo del Censo 2012 ha sido disímil. Pasó de ser tildado como el “mejor de la historia” a un cuestionamiento completo de sus resultados. Clark profundizó esta grieta y sostuvo, por ejemplo, que “la omisión de personas encuestadas es muy alta y definitivamente grave, ya que, según la estimación de la auditoría, ésta asciende al 9,6%”.

Esto quiere decir que 1.753.624 personas residentes en Chile no habrían sido consideradas por el censo. Los porcentajes de omisión más altos correspondían a 1970 (7,5%) y 1952 (6,1%). La cifra del anterior censo, de 2002, alcanzó el 3,8%.

Meses de análisis

La revisión de los datos, efectuada durante cuatro meses, fue encabezada por profesionales del propio INE y contó con la asesoría del Centro Latinoamericano y Caribeño de Demografía (Celade), quienes chequearon la información básica que debe tener un sondeo de estas características.

Según este estudio, las falencias más importantes del Censo 2012 se concentrarían en siete áreas fundamentales: el total de la población catastrada; las variables de masculinidad, fertilidad y migración; la contabilización socioeconómica de viviendas (desocupadas y sin moradores), y el extrañamente bajo número de personas que no respondieron (ver infografía).

En lo referente a la caída del índice de masculinidad, de 97,1 en 2002 a 95 en el registro 2012, se explicó que “el resultado no tiene explicación demográfica posible”.

Algo similar ocurre con la variable de fecundidad, donde 193.033 mujeres en edad fértil habrían declarado no tener hijos, cifra muy por debajo de las anteriores.

“La auditoría, sin embargo, no permite saber si el error de datos se produjo en terreno o cuando éstos fueron procesados. Creemos que hubo problemas producto de decisiones tomadas a medio camino, como el cambio de metodología y la deficiente capacitación de los censistas”, sostuvo Clark.

Expertos

La titular del INE también ratificó que en 2017 se efectuará un censo abreviado, “que posibilitará proyecciones de población, elaboración de un marco muestral y la generación de información para políticas públicas, que el levantamiento de datos de 2012 no permite”.

Para Patricio Navia, académico de la Escuela de Ciencia Política de la Universidad Diego Portales e investigador asociado COES, “la acusación que hace el INE es muy fuerte, porque los errores son sistemáticos y, de ser ciertos, desvirtúan y hacen inutilizables los datos de este censo”.

Agregó que el problema en los errores estadísticos radica en los encuestadores: “Si tienes pocos, éstos se equivocarán sistemáticamente y cometerán errores, como el de poner ‘0’ hijos en vez de ‘no respuesta’. Así se contaminan los resultados. Lo que hay que hacer es esperar hasta el 2020 para hacer otro censo y realizar por ahora censos abreviados, para tener estadísticas”.

El director del Centro de Encuestas y Estudios Longitudinales de la U. Católica, David Bravo, señaló que “esto no es sorpresivo. Uno lamenta que se haya tomado tanto tiempo en hacerse este reconocimiento. Ahora sólo resta hacerlo bien”.

La economista Claudia Sanhueza, del Instituto de Políticas Públicas de la U. Diego Portales e investigador asociado COES, explicó que hay que comparar las metodologías usadas anteriormente para examinar las inconsistencias en los resultados. “El tema es analizar si la forma en la que se hizo el censo afectó el resultado. Revisar si, antiguamente, un proceso con más compromiso y menos tecnología hacía que hubiera menos problemas”, señaló.

Consultado el ex director del INE Francisco Labbé, quien estuvo a cargo del Censo 2012, éste declinó emitir comentarios.