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[ENTREVISTA] Kirsten Sehnbruch: "Comparar a Chile con países OCDE que tienen reemplazo interno es una interpretación superficial", El Pulso

Publicado en El Pulso

Kirsten Sehnbruch, experta en mercados laborales de la Universidad Diego Portales (UDP) e investigadora del Centro de Conflicto y Cohesión Social (COES), PhD Cambridge, es una de las pocas especialistas que levanta la voz para refutar la opinión de un grupo de economistas, encabezados por Andrea Repetto y Eduardo Engel, que plantearon mantener en la Reforma Laboral el reemplazo interno en huelga.

¿Cómo ha visto el debate de la reforma laboral?

En general en Chile los debates de reformas laborales se mueven dentro de parámetros acotados, que son históricos y apuntan a cómo fue la situación de los sindicatos antes de 1973, la reforma laboral de 1979 y después cuando la Concertación trató de recuperar lentamente esos derechos perdidos. Ha seguido existiendo esta pelea histórica. El gran problema que resulta es que el debate tanto de legislaciones como de condiciones laborales se queda estancado, mientras que en otros países hace mucho tiempo se avanzó hacia otros temas. Por ejemplo, en capacitación, que en otras partes frecuentemente es definido con participación tripartita como eje fundamental del debate político laboral, acá no está en la agenda; tenemos una franquicia con muy poco impacto en las capacidades y la productividad de los trabajadores. Es una bolsa de plata que básicamente se usa para todo tipo de fines y en el fondo es un subsidio para el empresariado, que no tiene el impacto que un subsidio debería tener. Nunca se ha planteado una reforma estructural del sistema porque generaría mucha resistencia en el empresariado. No quiero desprestigiar la reforma laboral en curso, porque sí es importante, pero siguen quedando los mismos temas en la agenda sin una renovación.

O sea, la reforma no se plantea desafíos de más largo plazo…

Está enfocándose mucho en los intereses tal como están ahora y ninguno de ellos tiene una perspectiva de largo plazo. Ni con el empresariado ni con los sindicatos actuales vas a llegar a un mercado laboral donde haya una capacitación efectiva que aumente el nivel de productividad. En el largo plazo hay que pensar en equilibrar los poderes políticos y económicos en Chile.

¿Comparte la titularidad sindical?

Hoy en Chile no hay negociación por rama, que es una de las principales diferencias con países más desarrollados. Eso limita el rol del sindicato y creo que su rol dentro de una empresa tampoco está muy resuelto, porque hoy se pueden tener varios sindicatos dentro de una compañía. El rol de los sindicatos acá es mucho más acotado, se limita al quehacer de la empresa. Solucionar los temas país es mucho más fácil cuando hay sindicatos que actúan en el largo plazo y que operan por ramas.

¿Cómo ve que un grupo de expertos ligados al oficialismo apoye el reemplazo interno en huelga?

En una carta los economistas compararon los países desarrollados con Chile en el papel, pero no son realidades comparables. En otros países de la OCDE hay negociación por ramas, los sindicatos tienen más poder y además la huelga es sin aviso, entonces estamos hablando de realidades completamente diferentes. En el momento en que hay que avisar 45 días antes de hacer una huelga y se permite el reemplazo con trabajadores internos, obviamente que en ese plazo los empleadores tienen el espacio necesario para contratar a personal adicional. Hay dos vías para regular eso: que sólo los trabajadores con antigüedad puedan ser de reemplazo interno; o, si abiertamente se quiere el reemplazo interno, se saca el aviso de la huelga, porque de lo contrario la huelga no va a tener efecto. Los sindicatos en Chile tienen que recuperar algún nivel de poder y de estatus histórico para poder avanzar en los temas fundamentales. Mandar una carta comparando a Chile con los países de la OCDE es una interpretación superficial, que no entiende la realidad de los mercados laborales en los diferentes países. Acá el tema de la huelga es mucho más regularizado que en otras partes y el resultado es que tenemos casi un 50% de huelgas ilegales, con un gran número de trabajadores involucrados. Ese es un costo que se paga por tener la legislación laboral que tenemos y eso es algo que no se mira cuando el debate se realiza dentro de parámetros tan ideologizados.

¿Si se incluye el reemplazo interno, sería a su juicio un retroceso en la reforma ?

Si se quiere incluir que lo hagan, pero se debe sacar el período de aviso de la huelga. En el largo plazo eso tiene que ir de la mano de un fortalecimiento del sindicalismo en Chile para que pueda cumplir su rol, porque así como está no sirve, no es un actor social que pueda ser una contraparte equilibrada al empresariado con todas las consecuencias que eso tiene: crecimiento sin regulación, temas de medio ambiente y sustentabilidad, capacitación y falta de productividad.

¿En el enfoque de largo plazo, ve espacio para la negociación ramal?

Hablando en el mundo ideal y no en el de la realpolitik, me habría gustado ver un debate de reforma laboral mucho más orientado al largo plazo, donde por ejemplo la sindicalización ramal facilita varias cosas. Por ejemplo, cuando hay una crisis económica, por rama se cambian las condiciones laborales para responder a esa crisis, como bajar salarios un poco a todos en vez de despedir a gente, o bajar horas de trabajo, lo cual mantiene el capital humano para el largo plazo. Además, la sindicalización ramal facilita muchísimo el diseño de capacitación de manera tripartita. La complicación que tiene este esquema es que es muy difícil emparejar las condiciones salariales de trabajadores de las empresas grandes con las chicas del mismo sector. Entonces es un tema que tiene sus pros y sus contras, pero que debe estar en el tapete en el largo plazo.