Nº12. ELSOC | Género: Brechas y Actitudes

Nº12. ELSOC | Género: Brechas y Actitudes

2017
Nota COES de política pública

Nota COES de política pública Nº12. Resultados Primera Ola Estudio Longitudinal Social de Chile, ELSOC. Módulo 5: Género

Históricamente, las mujeres como grupo han ocupado un estatus inferior al de los hombres. La investigación antropológica nos muestra que el poder estructural masculino sobre temas políticos, sociales, legales y económicos, es decir el patriarcado, es universal en las sociedades (Goldberg, 1993; Harris, 1991). De hecho, una mirada al pasado remoto -y también reciente- nos permite apreciar las grandes diferencias que han existido entre hombre y mujeres, en términos de oportunidades, acceso a recursos, liderazgo, etc. Por ejemplo, el derecho al voto que actualmente se considera un derecho y deber fundamental de la ciudadanía, no fue accesible para las mujeres latinoamericanas hasta 1932, cuando Uruguay aprobó la ley que permitía a las mujeres votar y ser electas, convirtiéndose así en el primer país latinoamericano (y sexto en el mundo) que aceptó el derecho al voto femenino.

En Chile, hubo que esperar hasta 1949 para que se concediera el derecho al voto femenino en elecciones presidenciales y parlamentarias, aunque desde 1934 las mujeres ya podían votar en las elecciones municipales. Estos avances fueron consecuencia directa de la lucha y presión de diversas organizaciones feministas que demandaban la igualdad de derechos para ambos sexos. Las diferencias entre hombres y mujeres también podían apreciarse en el acceso a la universidad y a carreras profesionales. Aunque la Universidad de Chile se creó en 1842, el acceso a la universidad estuvo prohibido para las mujeres una gran parte del siglo XIX. Fue en 1877 cuando se promulgó el decreto que autorizaba a las mujeres a acceder a estudios universitarios aunque, paradójicamente, algunas de las razones que llevaron a la aprobación de este decreto seguían siendo discriminatorias y prejuiciosas, como la creencia de que las mujeres tenían habilidades naturales para ejercer profesiones relacionadas con el cuidado y asistencia de los/as demás (Memoria Chilena, 2017a). Con este decreto, las mujeres chilenas empezaron a desarrollar carreras profesionales, lo que aumentó con el paso del tiempo. Así, mientras que en el año 1907, de las 361.012 mujeres que trabajaban remuneradamente en el país tan sólo 30 tenían estudios universitarios; en el año 1952, 40.176 de las 539.141 mujeres que trabajaban en actividades remuneradas reportaron el ejercicio de profesiones y trabajos técnicos, y más de seis mil tenían estudios universitarios (Memoria Chilena, 2017b).

Como Citar

Centro de Estudios de Conflicto y Cohesión Social - COES (2017). Resultados Primera Ola, Estudio Longitudinal Social de Chile (ELSOC). Módulo 5: Género: Brechas y Actitudes. Notas COES de Política Pública N°12. ISSN: 0719-8795. Santiago, Chile: COES. Recuperado de: http://www.elsoc.cl/publicaciones-elsoc/informes