[OPINIÓN] Valparaíso: ¿y ahora qué?

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Abril 26, 2014

[OPINIÓN] Valparaíso: ¿y ahora qué?

Luis Valenzuela

Por Luis Valenzuela
Publicado en La Tercera, el 16 de abril de 2014

El desafío es cómo construir el mismo Valparaíso atractivo, pero con una infraestructura y logística resiliente, pues ya no podemos seguir aceptando estas pérdidas.

Si alguna lección hemos tenido de los terremotos, maremotos e incendios, es que las ciudades son sistemas complejos e interdependientes, vulnerables a las amenazas de peligros naturales y de su mismo entorno construido. En el caso de Valparaíso, las mismas características que lo hacen atractivo -arquitectura, geografía, y calles curvas-, también lo ponen en alto riesgo de desastres naturales.

Como no podemos controlar los eventos naturales, tal vez sí podemos lograr estrategias de mitigación para la creación de ciudades resilientes a las amenazas naturales de nuestro territorio. La Comisión de Desarrollo Sostenible 2001 de la ONU establece que sólo se logrará un desarrollo sostenible, reducción de la pobreza y protección del medioambiente, si se consideran los riesgos de las amenazas naturales en el diseño de políticas, infraestructuras y medidas de reducción de desastres. Así se logrará el doble objetivo de ser resistentes a las amenazas naturales, y a su vez que los esfuerzos de desarrollo no aumenten la vulnerabilidad a estos peligros. Por ejemplo, nuestros cálculos estiman que en la comuna de Valparaíso un 49,5% de la población está a más de 10 minutos de las estaciones de bomberos, mientras que para el área metropolitana del Gran Valparaíso sólo un 37,2% está a más de 10 minutos.

¿Cómo podemos hacer que los planes reguladores, las infraestructuras urbanas y las edificaciones sean diseñadas como herramientas de respuesta ante los eventos de catástrofes naturales? De no hacernos esa pregunta, el Estado se expone al cuestionamiento de ceder a que personas vivan con tremendos riesgos del entorno, sumados a la vulnerabilidad de su propia construcción, permitiendo que ocurran grandes pérdidas.

Si los riesgos naturales son subestimados en los planes reguladores, las conclusiones de los diagnósticos de riesgos deben tener una alta prioridad en la determinación espacial de éstos. Para que los riesgos sean vinculados a la zonificación, es urgente el incremento de colaboración entre los grupos profesionales involucrados en la planificación urbana y los profesionales dedicados a la mitigación de riesgos y respuestas de emergencia. Por ejemplo, se ha comprobado que la distinción de áreas de riesgo como apta, apta con mitigaciones y las áreas excluidas debido a su alta exposición de riesgo, ha generado más suelo utilizable cuando es hecha con equipos especialistas.

Para llevar a la práctica el diagnóstico y las medidas de mitigación de peligros naturales, es necesario contar con tiempo. Si la respuesta de emergencia debe ser lo más rápida y eficiente posible, la reconstrucción debe adecuarse al tiempo suficiente para integrar la planificación e inversión de infraestructura para una ciudad resiliente.

Entonces, el desafío es cómo construir el mismo Valparaíso atractivo, pero con una infraestructura y logística resiliente, pues ya no podemos darnos el lujo de seguir aceptando estas pérdidas al reconstruir la ciudad puerto de la misma manera que estaba antes. Sólo así volverá a ser la misma, pero capaz de resistir muchos otros eventos con un eficiente manejo del estrés de la emergencia, y mostrando la planificación de recuperación en sus elementos físicos y condiciones sociales, que incluyan ámbitos de educación y formación.